El 22 de octubre de 1933 quedó formalmente reconocido el pueblo que con el tiempo se convertiría en Cutral Co. Su historia comenzó mucho antes, alrededor del petróleo, la falta de agua y el esfuerzo de trabajadores y familias que levantaron una comunidad en medio del desierto.
Cutral Co cumple este 22 de octubre 93 años. La fecha invita a mirar hacia atrás, pero también a preguntarse cómo aquella población precaria, que alguna vez fue conocida como “Barrio Peligroso”, terminó convirtiéndose en una de las ciudades más importantes del centro de Neuquén.
La historia comienza antes de la fundación oficial.
En 1903 se detectó petróleo que afloraba naturalmente en la zona de Cerro Lorena. El hallazgo dio paso a estudios geológicos y, años después, a las primeras perforaciones. El 29 de octubre de 1918, Plaza Huincul comenzó a producir petróleo y la actividad hidrocarburífera empezó a transformar definitivamente el territorio.
Con el petróleo llegaron los trabajadores. Y con ellos, sus familias.
Muchos se instalaron fuera de los límites del Octógono Fiscal de YPF, en condiciones precarias y sin servicios básicos. Aquel asentamiento comenzó a ser conocido como Barrio Peligroso.
El médico Víctor Zani, que trabajaba en el hospital de YPF de Plaza Huincul, conoció de cerca esa realidad. Sus visitas para atender a los pobladores lo llevaron a impulsar una solución: organizar el asentamiento y darle un trazado urbano.
Junto con el juez de Paz Miguel Benassar y el agrimensor Luis Baka, comenzó a trabajar en la delimitación de los terrenos. Aquella tarea terminaría dando origen al pueblo.
El 22 de octubre de 1933, el asentamiento fue incorporado oficialmente a la geografía del Territorio Nacional del Neuquén. Todavía no se llamaba definitivamente Cutral Co.
Primero fue Barrio Peligroso. Luego, Pueblo Nuevo. En diciembre de 1935 adoptó oficialmente el nombre Cutral Co. En 1953 pasó a llamarse Eva Perón y, después del golpe de Estado de 1955, recuperó el nombre que conserva hasta hoy.
El agua antes que la ciudad
Si el petróleo explica buena parte del origen económico de la región, el agua explica las dificultades de sus primeros habitantes.
La Laguna Colorada era una de las fuentes naturales utilizadas por los pobladores. Pero la historia cambió cuando Wenceslao Navarrete, trabajador de la empresa Sol, decidió perforar por su cuenta buscando una napa subterránea.
Después de más de un año de trabajo, encontró agua a unos 44 metros de profundidad.
El pozo se convirtió en un punto de referencia y favoreció la concentración de familias alrededor del lugar.
Mientras tanto, el pueblo seguía creciendo.
Llegaron comerciantes, se abrieron almacenes, carnicerías, panaderías, farmacias y otros negocios. En 1935 se creó la primera comisión vecinal destinada a impulsar obras públicas.
La comunidad comenzó así a resolver, muchas veces con recursos propios, problemas que parecían demasiado grandes para un pueblo que recién empezaba.
De las primeras luces a la ciudad
En 1943, Francisco Di Paolo puso en funcionamiento una usina eléctrica. Esa noche, apenas diez focos iluminaron un tramo de la avenida C. H. Rodríguez.
Ocho años después, los vecinos participaron por primera vez de una elección municipal. El municipio comenzó entonces a concentrar esfuerzos en obras esenciales: agua corriente, electricidad, calles y gas.
La historia de Cutral Co quedó desde entonces marcada por una característica: la participación comunitaria.
El petróleo fue el motor económico, pero fueron los trabajadores, comerciantes, familias y vecinos quienes construyeron buena parte de la infraestructura que permitió que el asentamiento se transformara en ciudad.
Décadas después, la privatización de YPF en los años 90 volvió a poner a prueba esa identidad. Cutral Co atravesó una profunda crisis social y económica y protagonizó algunas de las expresiones de protesta más significativas de la Argentina de aquella época.
Una historia que ahora también es patrimonio
En 2024, la Legislatura neuquina declaró a Cutral Co Capital Provincial de los Monumentos, mediante la Ley 3445.
El reconocimiento busca poner en valor el patrimonio histórico y cultural de la ciudad y convertirlo también en una herramienta para el turismo.
A 93 años de su fundación, Cutral Co ya no es aquel asentamiento de viviendas precarias levantado fuera del territorio de YPF. Pero conserva las marcas de aquel origen.
Está en sus monumentos, en sus calles, en sus barrios y, sobre todo, en la memoria de generaciones de familias que llegaron detrás del petróleo y terminaron construyendo algo mucho más grande que un campamento. Construyeron una ciudad.
Y esa quizás sea la mejor manera de entender este aniversario: Cutral Co nació oficialmente un 22 de octubre de 1933, pero comenzó a construirse mucho antes y continúa haciéndolo, 93 años después.




